Supervisión apropiada para los consejeros de jóvenes - Banner Image
Bob Burrow

De:  Bob Burrow - Vicepresidente |Director jurídico

Supervisión apropiada para los consejeros de jóvenes

¿Sabía que alrededor de dos tercios de las reclamaciones contra entidades de la iglesia se refieren a acusaciones de supervisión inadecuada? De hecho, aproximadamente el 45% de las lesiones sufridas en parques de recreo está asociado a falta de supervisión adecuada o a supervisión inadecuada, de acuerdo con Safe Kids Worldwide.
 
La supervisión es casi siempre un problema cuando se presentan reclamaciones, en especial las que se refieren a niños y jóvenes. Entonces, ¿qué es supervisión adecuada? En última instancia, existen dos elementos que implican una supervisión adecuada en cualquier evento: cantidad calidad. No se trata simplemente del número de supervisores por participante, sino también de la calidad de los supervisores que participan en el evento.

"No se trata simplemente del número de supervisores por participante, sino también de la calidad de los supervisores que participan en el evento."
 
Si se encontrara en una situación en la que un participante se lesiona, ¿qué preguntas se harían sobre supervisión? Esta es una lista de preguntas extraídas directamente de los archivos de reclamaciones de ARM:
 
  • ¿Cómo entrenó a los supervisores en cuanto a qué se esperaba que hicieran?
    • ¿Cómo se los comunicó?
    • ¿Qué material se distribuyó?
    • ¿En el material se incluyó un plan de emergencia?
    • ¿Se requirió a todos los supervisores asistir al entrenamiento u orientación?
  • ¿Informó a los supervisores cuáles eran los cinco, seis u ocho participantes sobre los que tenían responsabilidad específica?
  • ¿Conocían los nombres de estos participantes?
    • ¿Conocían a cada participante antes del evento?
    • ¿Tuvieron acceso a información de contacto de cada miembro de su grupo respectivo?
  • ¿Conocían la condición médica de cada participante?
  • ¿Les dio instrucciones sobre qué hacer en caso de emergencia?
En situaciones anteriores en las que actuó ARM, hubo casos en los que un padre supervisor dijo: «No supe qué hacer. Nadie me lo indicó. No tuvimos una orientación. Pensé que sólo debía pasar por ahí y mirar a los niños». Esta falta de claridad constituye una prueba de mala preparación o indiferencia y negligencia por el bienestar de los niños a quienes se debe supervisar. Por el contrario, estar preparado no evitará cada uno de los contratiempos, pero minimizará los problemas y las lesiones, y constituirá una prueba que respalda que los supervisores están preparados adecuadamente.
 
Una supervisión apropiada que da cuenta tanto de la cantidad como de la calidad de sus acompañantes es fundamental. Cuando los supervisores están preparados y comprometidos, se minimiza la posibilidad de lesiones y otros problemas. Cuando es así, los esfuerzos de prevención de pérdidas tienen un mayor éxito. De hecho, una preparación adecuada de los supervisores es prevención de pérdidas. La seguridad y el bienestar de cada niño o joven que está bajo el cuidado de su organización es de la mayor importancia. Cuando el énfasis está puesto en cuidar adecuadamente a aquellos que están bajo su cuidado, el ahorro de costos y la prevención de reclamaciones son resultados naturales. Haga que estas excursiones se conviertan en recuerdos memorables y amistades duraderas, y no en lesiones trágicas que cambian el rumbo de la vida o algo peor.
 
"La preparación adecuada de los supervisores es prevención de pérdidas."

 

Promover la calidad de la supervisión

¿Cómo puede mejorar la calidad de la supervisión, minimizar los riesgos y preparar mejor a los acompañantes? Dedique tiempo a entrenarlos. Como líder, utilice estas directrices para asegurarse de que los acompañantes estén bien preparados para ofrecer una supervisión de calidad.
 
Haga una visita al sitio de las instalaciones o del área que visitará. Evalúe el área y familiarícese con la persona de contacto de la actividad. Pregunte qué ofrece la instalación en lo que se refiere a emergencias. ¿Cuenta con personal médico en el lugar? Si no es así, quizá quiera pensar en llevar una enfermera u otro profesional médico por su cuenta. ¿De qué otros servicios dispone? Cuando seleccione un lugar, tenga en cuenta los distintos servicios que ofrece.
 
Establezca criterios para la clase de acompañantes que se necesitarán para la excursión. Evalúe el tipo de actividad que implica el viaje, las habilidades y aptitudes requeridas y la cantidad de estudiantes hombres y mujeres que asistirán. Responder a estas preguntas le dará una idea de qué tipo de acompañantes necesitará para su viaje.
 
Por ejemplo, los acompañantes para un viaje en canoa deberán sentirse cómodos en el agua y en un ámbito al aire libre. Los viajes de misión donde se requiere trabajo físico deberá tener acompañantes que estén cómodos de pie y participando de actividades físicas durante largos períodos. Además, si su grupo tiene un mayor número de hombres que de mujeres, se necesitarán más acompañantes hombres que mujeres, y viceversa.
 
Por último, cree un plan de emergencia para la excursión y planifique otras situaciones que no son de emergencia. Si no sabe cómo organizar un proyecto de estas características, consulte la página de planificación de emergencias de ARM como ayuda para comenzar. Ningún plan de emergencia contemplará cada una de las eventualidades, pero si no tiene ningún plan para una situación de emergencia seguramente perderá tiempo, que puede ser un factor crítico.
 
Cuando entrene a sus acompañantes, repase la siguiente lista de supervisión sobre lo que se debe y no se debe hacer:
  • Preste atención. La observación constante es necesaria, esté siempre observando.
  • Entable vínculos con los jóvenes. No deben tenerle miedo. Establecer un vínculo es esencial para que los niños se sientan cómodos para acercarse a los miembros del personal cuando tengan problemas.
  • Enfrente los problemas e infórmelos. Si un niño se perdió o se produjo un accidente, responda de inmediato al incidente. Su plan de emergencia debería contemplar esa posibilidad.
  • Conozca el plan de emergencia. Llamar al 911 no es un plan de emergencia. Repase qué debe hacer cada acompañante en una situación de emergencia. Entregue a cada acompañante la información de contacto del líder y de todos los demás acompañantes. Además, cada acompañante debería tener la información de contacto de cada niño (si corresponde).
  • No considere el viaje como un descanso. Está bien que disfrute del viaje, pero aquí vino a trabajar. Disfrutar es secundario a su propósito principal. Recuerde que vino para asegurarse de que los jóvenes bajo su cuidado estén cuidados y seguros.
  • No sea un desconocido para su grupo. Debe saber cuántas personas están bajo su cuidado y también quiénes son. Esta es otra razón por la cual es importante establecer vínculos. Conozca a sus niños, qué edades tienen y cualquier necesidad especial que tengan.
  • No se olvide de sus necesidades médicas. Es un aspecto fundamental para asegurarse de que el viaje termine en forma exitosa y segura. Conozca las necesidades médicas específicas de cada niño, los medicamentos recetados que toman, y si esos medicamentos necesitan un manejo especial.
No pase por alto los formularios de autorización y las divulgaciones médicas. Debe pedirse a todos los padres y tutores que los completen para cada niño. Éstos lo ayudarán a saber qué hacer en caso de emergencia médica. Además, entregar estos formularios a los EMT u otros profesionales médicos puede ahorrar segundos preciosos mientras ellos evalúan qué tratamiento deben dar al niño.
 

es mejor estar preparado

Aunque usted, como líder, no conozca cada uno de los pequeños detalles, es mejor tomar la iniciativa y entrenar a sus acompañantes. Dígales exactamente qué deben hacer como acompañantes y cómo reaccionar en una situación de emergencia. Deles una orientación y dedique tiempo para responder a todas las preguntas. Tenga un plan de emergencia y una lista de contactos al alcance de la mano. Designe un líder coordinador al que los acompañantes puedan dirigirse, ya sea ante una crisis o en una situación normal. Insista en que se familiaricen con el plan de emergencia.
 
Estar preparados y conscientes son las claves para tener un viaje exitoso. La presencia de los supervisores tiene un propósito. Asegúrese de definir el propósito y comunicarlo a los supervisores.
 
Conozca más sobre directrices de supervisión en la hoja informativa de Directrices de supervisión para jóvenes de ARM.